Durante 90 años, Aeroméxico se ha consolidado como la aerolínea insignia y una de las grandes embajadoras culturales del país. Sin embargo, al operar dentro de una categoría comercial profundamente saturada de ofertas agresivas de precio y mensajes meramente tácticos, el verdadero desafío de la marca no consistía únicamente en vender asientos, sino en recuperar la conexión con su audiencia y construir un vínculo emocional.
La fuente de inspiración para esta iniciativa surgió al decodificar una paradoja oculta de la cultura popular mexicana: la lucha libre. Este deporte-espectáculo representa un patrimonio vivo de la nación, y sus protagonistas son considerados héroes populares que, de forma literal, se dedican a "volar" sobre las cuerdas del cuadrilátero cada noche.
A pesar de esto, un análisis riguroso de datos de social listening e investigación cualitativa en conjunto con el Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL) reveló una realidad conmovedora: debido a barreras socioeconómicas, la gran mayoría de estos profesionales del ring jamás habían abordado un avión en la vida real. Los "expertos voladores" de México nunca habían experimentado un vuelo.
• 162.8 millones de reproducciones de video, 272% más que el benchmark inicial de la marca
• 63.15% de View-Through Rate (VTR) global
• 66% de interacciones totales de los usuarios
• 80% de sentimiento positivo en entornos digitales
Encuentra Insights, la estrategia completa que decidió seguir la agencia que desarrolló el caso, los objetivos que tenían en mente y cómo es que lograron transformar un problema en una oportunidad para superarse.